13 películas antirománticas para re-aprender a amar

El cine lleva más de un siglo “enseñándonos” a amar. La máquina de los sueños (Hollywood en mayor medida) ha expandido una idea del amor romántico que conquistó a varias generaciones, siendo un modelo aprendido socialmente de manera inconsciente.

Poliamor, flexisexualidad y relaciones abiertas son algunos de los términos con los que en la actualidad nos estamos familiarizando para dejar atrás toda esa “normalidad” impuesta por la sociedad durante décadas. 

Es difícil, ¡sí! pues han sido siglos de deformación emocional, pero en los últimos años el séptimo arte también se está reinventado y muestra de ello es el cine anti-romántico. Películas cargadas de realismo que no van de personas perfectas e historias perfectas, cuyo valor es dejar de lado lo que entendemos habitualmente por romántico y desnudarlo para dar luz a la vida más real. 

El cine le ha dado vuelta al arquetipo de comedia romántica en más de una ocasión, regalándonos historias magníficas. A mi parecer lo mejor es que no todas las historias tienen final feliz. Hay veces en las que la historia se desmorona ante la realidad o el amor se va perdiendo poco a poco. Y no está mal, es lo más normal del mundo.

Para celebrar que muchas formas de amor son posibles, les compartiré una selección con un toque ecléctico  de películas y series de televisión que reflexionan sobre este sentimiento tan único y personal que es amar.

HEARTBURN (Mike Nichols, 1986)

El director de ‘El Graduado’ y ‘Closer’, películas que también recomiendo ver sí o sí, es el responsable de esta tremenda pieza cinematográfica Heartburn (traducida terriblemente al español como ‘Se acabó el pastel’), donde logró desprenderse de una vez por todas del amor romántico. Nichols coge el escalpelo y disecciona toda esa violencia subterránea escondida en los aparentemente ineludibles rituales del apareamiento humano. A saber: casarse, comprarse una casa, tener hijos y persistir ciega y estúpidamente en el intento. O, cómo la férrea monogamia puede destruirlo todo, porque como bien le dice a la protagonista (Meryl Streep) su madre: “No hay nada que puedas hacer. Eres monógama. Te casaste con un cisne”.  El cisne es Jack Nicholson. Por si fuera poco, el guión es de Nora Ephron, el tema principal de Carly Simon y aparece un jovencísimo Kevin Spacey.

LOVE EXPOSURE (Sion Sono, 2008)

No todas las calamidades que pueden sucederte cuando te expones al amor y te dedicas a perseguirlo con frenesí. Desde inventarte una falsa identidad hasta meterte en una secta o acabar completamente desquiciado. Cuatro horas de un glorioso y divertidísimo delirio tras las cuales preferirás beberte un vaso de cicuta a embarcarte en un apasionado romance.

10.000km (Carlos Marques-Marcet, 2014)

Captando la esencia de la juventud desmovilizada actual como nadie, enclavada en un contexto aún vigente de escape y búsqueda de nuevas vías de satisfacción personal y profesional más allá de las fronteras y limitaciones dadas, la ópera prima de Marques-Marcet, si bien agridulce, es un canto al entendimiento de la pareja bajo el prisma de un milenio que ha marcado irremediablemente a toda una generación.

Hastiada de la falta de oportunidades en su adorada Barcelona, Alex (Natalia Tena) emprende un viaje a Los Ángeles que cambiará su futuro como fotógrafa y de paso las bases de su relación con Sergi (David Verdaguer), que quedará atrás ante la perspectiva de progreso de la mujer a la que ama.

THE LOBSTER/La Langosta (Yorgos Lanthimos, 2015)

Este film parte de una premisa distópica en una sociedad en la que todo individuo tiene cabida únicamente en pareja. Encerrados en un resort de lujo, los participantes solteros deberán encontrar un compañero de vida con quien incorporarse a la vida social o de lo contrario pasarán el resto de sus días convertidos en un animal de su elección. Una reflexión brillante y de precisión y frialdad quirúrgicas sobre el encaje de la individualidad y la presión popular en la configuración de la idea de pareja.

LOST IN TRASLATION (Sofia Coppola, 2003)

Scarlett Johansson protagoniza de forma hipnótica y a la vez inteligente otra de las historias románticas del cambio de milenio. Basada en un Japón hipermoderno, urbano y avanzado, al tiempo que frío y hostil, dos visitantes americanos (protagonismo compartido con Bill Murray) se encuentran entre la impersonalidad de un hotel de Tokio para rescatarse de una estancia solitaria e incomprendida entre la inmensidad de un país que, aunque familiar, suena completamente ajeno a ellos.

LOVE  (Judd Apatow, 2016-2018)

El siempre peculiar Judd Apatow firma con ‘Love’ una de las obras maestras de las relaciones contemporáneas en su retrato de una pareja desmembrada y torpe, cuyos protagonistas deben más atender sus propios problemas antes de compartirse con el otro.

Una brillante captura de la esencia millennial y el universo que rodea a toda una generación en constante puesta en entredicho, representado de forma sencilla y divertida por un magnífico reparto, tan particular y contradictorio como sus propias ideas. De ésas para el visionado en bucle, una de las mejores series de comedia romántica de Netflix.

PLEASE LIKE ME  (Josh Thomas, 2013-2016)

El australiano Josh Thomas protagoniza, escribe y dirige esta comedia dramática romántica con un tono ácidamente divertido, irónico, cáustico, crudo y directo, altamente inteligente y sutil, siempre basado en el diálogo y los comportamientos orgánicos de unos personajes con pocos filtros. Este talento natural perfila la realidad cotidiana de un grupo de amigos que comparte juventud, amores y desamores, dudas y reflexiones en los suburbios de alguna ciudad australiana.

FRANCES HA (Noah Baumbach, 2012)

Constituye un relato generacional, coescrito y protagonizado por una de las responsables del relevo del cine independiente americano, Greta Gerwig, que en la piel de Frances representaba la angustia de sentirse una chica demasiado joven para ser una mujer adulta y demasiado mayor para jugar a no serlo.

Heredada de los nuevos cines europeos del siglo anterior, ‘Frances Ha’ es una historia de búsqueda y una oda de amor no convencional. Oda a perderse y encontrarse, oda a Nueva York con reminiscencias del París de la Nouvelle Vague, una oda de amor a la amistad, la cultura, a la vida y a uno mismo.

IN ANOTHER COUNTRY/En otro país  (Hong Sang Soo, 2012)

El prolífico director coreano que firma al menos una obra anual, donde el amor y las relaciones de pareja, así como las infidelidades, suelen ser centro de su atención cinéfila. La de 2012, era una historia dividida en tres donde sus personajes se barajaban y reordenaban al comienzo de cada partida, conformando una reflexión mayor sobre la construcción del relato y sus múltiples posibilidades dependiendo de los matices.

Isabelle Hupert encarna tres personajes posibles sobre una turista francesa perdida en la costa coreana, todas ellas movidas por una relación de amor entre dos culturas.

LETO (Kirill Serebrennikov, 2018)

Lejos en tiempo y espacio de las nuevas olas tanto europeas como americana, pero con el mismo espíritu revolucionario, esta obra poco categorizable rusa contempla el verano rebelde de un grupo de rockeros en tiempos de Guerra Fría.

Construida casi en clave de musical punk y rodada en un técnicamente admirable y perfeccionista blanco y negro, el film retrata la escena musical underground de la URSS a través de la coexistencia de dos bandas rock, cuyos vocalistas, más allá de su amor por la música y el activismo, comparten sentimientos amorosos por la mujer de uno de ellos. Una relación basada en el diálogo y la honestidad donde cariño, pasión y admiración se confunden y entremezclan con los himnos de su propia revolución personal.

120 PULSACIONES POR MINUTO (Robin Campillo, 2017)

Desde el activismo desarrolla Robin Campillo esta historia de amor profundo y sobre todo amistad incondicional entre los chicos y chicas de la comunidad gay parisina terriblemente devastada por la epidemia del sida a principios de los años 90.

Un sentimiento de amor y solidaridad que generó la semilla del movimiento Act Up como medida de presión para persuadir al Estado y las farmacéuticas de la urgencia en la búsqueda de una cura, al tiempo que sensibilizar a la población ante un virus que parecía imparable. Nahuel Pérez Biscayart deslumbra en su personal historia de amor en un contexto donde enfermedad y muerte proyectan una larga sombra.

LOVE (Gaspar Noe, 2015)

Es una película del polémico director franco argentino Gaspar Noe. El filme fue criticado por su alto contenido sexual. Sin embargo la historia muestra cómo el amor basado en el sentimiento de pertenencia o posesión puede ser altamente destructivo, también es una crítica a la monogamia.

BLUE VALENTINE (Derek Cianfrance,2010)

La cinta cuenta la relación de Dean y Cindy, un matrimonio con más de 6 años. Blue Valentine muestra cómo el amor romántico se va perdiendo con el paso del tiempo. Es una crítica a la idea del amor eterno y perfecto que se ha inculcado socialmente.

RUBY SPARKS (Valerie Faris, 2012)

Este film es una buena opción a la hora de revisar nuestras ideas sobre el amor porque sin ser una obra maestra se atreve a oponer el ideal que nos venden los productos de la industria cultural con la cruda realidad. Ruby Sparks (Zoe Kazan) es un personaje ficticio dentro de esta ficción. Calvin (Paul Dano) es un escritor bastante solitario y ermitaño que entre sus creaciones da el soplo de vida a Ruby y ella, ni lenta ni perezosa, decide aparecer en la vida real. Pero nada resulta sencillo. Aun cuando él tiene cierto poder sobre ella por haberla creado y por tener la posibilidad de alterar la personalidad de la “chica de sus sueños” a su antojo, esos cambios tendrán repercusiones indeseables. La película expone con gran ingenio esa dicotomía y permite una reflexión sobre esos desfasajes entre ficción/realidad, entre sueño/vida real. 

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